Situación actual – Datos clave del boletín del 14 de agosto de 2025
- El fenómeno se encuentra actualmente en fase ENSO-neutral, con temperaturas de superficie del mar (SST) cercanas al promedio en la mayor parte del Pacífico ecuatorial.
- Las anomalías recientes muestran temperaturas subsuperficiales ligeramente por debajo del promedio entre los 25 y 200 metros de profundidad, lo que indica un posible enfriamiento emergente.
- Modelos de pronóstico del IRI prevén que las condiciones neutrales persistan durante los próximos meses, aunque el conjunto de modelos multi-sistema de Norteamérica anticipa un periodo corto con características de La Niña hacia el final del tercer trimestre y parte del cuarto trimestre de 2025, seguido por un regreso a neutralidad.

- Según el análisis actual, existe aproximadamente un 56 % de probabilidad de que las condiciones neutrales se mantengan entre agosto y octubre de 2025, antes de un breve episodio de La Niña, para luego retornar a la neutralidad.

¿Qué implica esta vigilancia de La Niña?
Según el más reciente boletín, emitido el 14 de agosto de 2025, el estado actual del Pacífico ecuatorial es de ENSO-neutral, con temperaturas de superficie del mar cercanas al promedio y un ligero enfriamiento detectado en aguas subsuperficiales.
Los modelos internacionales proyectan que la neutralidad se mantendrá con alta probabilidad —cerca del 56 %— entre agosto y octubre de este año. Sin embargo, el conjunto de pronósticos de Norteamérica indica que hacia finales del tercer trimestre y parte del cuarto trimestre de 2025 podrían presentarse condiciones propias de La Niña, antes de un retorno a la neutralidad en los primeros meses de 2026.
En el contexto colombiano, la presencia de La Niña suele estar asociada a un aumento de las lluvias y a la mayor probabilidad de eventos extremos como inundaciones, crecientes súbitas y deslizamientos, especialmente en las regiones Andina y Caribe. Aunque se prevé que el episodio, de ocurrir, sea de corta duración y no muy intenso, el anuncio de vigilancia busca que autoridades, productores y comunidades se mantengan alerta y adopten medidas de prevención.
Expertos del CPC enfatizaron que este llamado no implica que La Niña ya esté ocurriendo, sino que las condiciones oceánicas y atmosféricas actuales sugieren que existe un riesgo suficiente para emitir la vigilancia. El seguimiento continuo permitirá confirmar o descartar su desarrollo, así como estimar su intensidad y posibles impactos.
Las autoridades meteorológicas recomiendan a los sectores sensibles al clima —como agricultura, transporte, gestión del riesgo y recursos hídricos— mantenerse informados a través de los comunicados oficiales del IDEAM y de la NOAA. De confirmarse el fenómeno, las medidas anticipadas pueden reducir significativamente los efectos negativos sobre la población y la economía.
Fuente: Discusión Diagnóstica del ENSO, emitida por el Centro de Predicciones Climáticas/NCEP/NWS el 14 de agosto de 2025. (Traducción cortesía del NWS-WFO San Juan, Puerto Rico).
